En el
comedor del colegio Ofelia Uribe de Acosta, los estudiantes desperdician mucha
comida y no tienen conciencia del mal que hacen al desperdiciarla, sabiendo que
hay niños que cada día mueren de hambre.
Cada día
vemos que son más los alumnos que desperdician los alimentos ya sea porque la
comida no es de su agrado, por salir rápido a clase o por el simple hecho de
rebeldía, mala educación y falta de valores. Infortunadamente no se detienen a
pensar qué sucedería si en algún momento estos alimentos escasean en su casa o
no piensan en la cantidad de niños en departamentos como el Choco o la Guajira
quienes están muriendo de hambre, de desnutrición.
Y no muy
lejano está un alto porcentaje de niños en nuestra institución, quienes el
único alimento que consumen a diario es el que ofrece en el colegio, pues en su
casa no hay ni para un pan. Pero otro alto porcentaje 60% aproximadamente, se
dedican a sacar la fruta del comedor, para estrellarla en la cabeza del compañero
o para ponerla en la cara del otro y de paso dejar lleno de cascaras y semillas
el colegio, otros lo que no les gusta lo
arrojan por debajo de las mesas o se la pasan criticando, oliendo o
menospreciando los alimentos.
A pesar
del control que hace el coordinador de convivencia y los profesores para que el
servicio del comedor este lo más organizado y sea bien aprovechado, hay
estudiantes que en verdad no tiene conciencia ni la mínima formación acerca del
comportamiento en el comedor y más aún, de la gratitud por el sustento diario.
Como
estrategia de solución me gustaría que los estudiantes de los cursos superiores
hiciéramos campañas acerca del buen uso y provecho del comedor, además
enseñemos con el buen ejemplo a los más pequeños y si en verdad no queremos o
nos gusta los alimentos que nos ofrecen en el comedor no hagamos uso del mismo
y permitamos que otros se beneficien.
By:
Angie Valentina Cardona Bernal. 1103. J.M.